A quien le cuesta respirar sin el otro refleja una obsesión basada en el control y el miedo a estar solo.
Aquellos que quieren demasiado nunca llegan a vivir del todo, no disfrutan del aquí y el ahora y la vida les acaba pasando de largo.
Así que nunca olvides que si vas a querer mucho, si es amor del bueno, nunca es demasiado.
#CodigoNuevo
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