El pequeño Juan tenía 10 años y como otros niños de su edad
era muy curioso.
Él había estado oyendo a los mayores hablar acerca del
noviazgo y se preguntaba como sería eso. Un día le preguntó a su madre, quien
impresionada no supo responder, pero le dijo que una noche se escondiera detrás
de las cortinas de la sala y observara a su hermana mayor con su novio.
A la mañana siguiente Juan le narró todo lo visto a su
madre. Mi hermana y su novio se sentaron y hablaron un rato, entonces el apagó
las luces y empezó a abrazarla y a besarla. Yo pensé que ella estaba
enfermando, porque su cara se estaba poniendo rara. Su novio debió pensar lo
mismo porque le puso la mano dentro de la blusa para sentirle el corazón. Yo
pensé que él también estaba enfermo porque hubo un momento en que se quedaron
sin respiración. Él debía sentir frío en su mano derecha porque se la puso
debajo de la falda de mi hermana, entonces ella empeoró ya que ella se
deslizaba por todo el sofá, tenían fiebre, yo sé que era fiebre porque ella le
decía que se sentía caliente.
Al momento descubrí la causa de la enfermedad, era un enorme
gusano que se le había metido al novio dentro del pantalón. Él lo agarró con la
mano para que no se escapara, cuando mi hermana lo vio se asustó mucho; sus
ojos se agrandaron y dijo que era el más grande que había visto. Ella se
enfureció y trató de matar al gusano arrancándole la cabeza a mordiscos, de
golpe, ella hizo un sonido raro y dejó caer el gusano, me imagino que la
mordió, entonces lo agarró con las dos manos mientras el novio sacaba un tubito
de goma de una cajita y se lo puso sobre la cabeza al gusano para que no
mordiera a mi hermana. Ella se recostó y abrió las piernas de modo que pudiera
hacerle una llave de tijera, el novio le ayudó a aprisionar al gusano y éste
formó una pelea del demonio. Ella empezó a brincar y a gritar como loca con su
novio, por poco rompen el sofá. Me imagino que iban a matar al gusano
aplastándolo entre los dos, después de un rato dejaron de moverse y dieron un
suspiro. Él se levantó, estaban seguros de haber matado al gusano, yo supe que
estaba muerto porque colgaba inmóvil y parte de las entrañas le salían por la
cabeza.
Mi hermana y su novio estaban cansados por la pelea,
entonces para descansar se acariciaron, pero el gusano no estaba muerto, estaba
vivo, brincó y se quedó derechito. Entonces empezó otra vez la pelea, yo creo
que los gusanos tienen siete vidas como los gatos. Esta vez, mi hermana trató
de matar al gusano sentándose encima, después de varios minutos de lucha
pudieron matarlo, esta vez sí estaba muerto, porqué el novio de mi hermana le arrancó
el pellejo y lo echó en el inodoro.
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