jueves, 26 de abril de 2018
Cuando te permites lo que mereces, atraes lo que necesita
Cuando eres consciente de lo que mereces, y por fin, te lo concedes, y aprendes a priorizarte un poco más a ti mismo, llegará lo que necesitas en realidad. No es magia, ni es el universo tejiendo sus leyes de atracción. Es nuestra propia voluntad para ser felices, para tomar las riendas de nuestra vida…
Empezaremos proponiéndote una pequeña reflexión… ¿Qué es lo crees que te mereces a día de hoy?
Puede que hayas pensado en un descanso. En permitirte que el tiempo discurra un poco más despacio para poder así, apreciar todo lo que te rodea. Disfrutar del “aquí y ahora”, sin estrés, sin ansiedad.
Es posible que hayas pensado también “que mereces alguien que te quiera”, que te reconozcan un poco más. Sueles esforzarte mucho por los demás y no siempre ven todo aquello a lo que has llegado a renunciar.
Todos, en nuestro interior, sabemos qué es lo que merecemos. No obstante, el reconocerlo es algo que a veces nos cuesta porque pensamos que puede llegar a ser una actitud egoísta.
¿Cómo decir en voz alta cosas como “necesito que me quieran”, “merezco ser respetado/a”, “merezco tener libertad y tener las riendas de mi vida”? En realidad, basta con decírnoslo a nosotros mismos.
No debemos equivocarnos, porque priorizarnos un poco más no es una actitud egoísta. Es una necesidad vital, es poder crecer interiormente para ser felices.
Te invito a reflexionar.
Las actitudes limitantes
Muchos de nosotros solemos desarrollar a lo largo de nuestra vida muchas actitudes limitantes. Son creencias en ocasiones inculcadas durante nuestra infancia, o incluso desarrolladas posteriormente en base a determinadas experiencias.
Son esos pensamientos expresados en frases como “no valgo para nada”, “yo no soy capaz de hacer eso, fracasaré”, “¿Para qué intentarlo si siempre me salen las cosas mal?”…
Una infancia complicada con unos progenitores que nunca nos dieron seguridad, o incluso relaciones afectivas basadas en la manipulación emocional, suelen limitarnos casi de un modo determinante. Nos volvemos frágiles por dentro y vamos poco a poco, deshilachando nuestra autoestima.
Reestructura tus creencias. Tú eres más que tus experiencias, no eres quien te hizo daño o quien alzó muros para privarte de tu libertad. Mereces avanzar, mereces leer en tu interior y reconocer tu valía, tu capacidad para ser “apto” en la vida y sobre todo, feliz…
Lo que mereces, lo que necesitas
Lo que merecemos y lo que necesitamos está tan unido como el eslabón de una cadena. Te pondremos un ejemplo: “Necesito a alguien que me quiera”. Es un deseo común. No obstante, empezaremos cambiando la palabra “NECESITO”, por“MEREZCO”.
Te mereces a alguien que sepa leer tus tristezas, alguien que atienda tus palabras, que sepa descifrar tus miedos y ser el eco de tus risas. ¿Por qué no? Al cambiar la palabra necesidad por merecer, eliminamos ese vínculo de apego tóxico que en ocasiones, desarrollamos en nuestras relaciones afectivas.
Si necesitamos algo para ser felices, nos volvemos cautivos de nuestras propias emociones
Empieza por ti mismo/a. Sé tú la persona que quisieras tener a tu lado… La que merece caminar los pasos de tu vida. Al final, llegará alguien que se reflejará en ti. No obstante, empieza también con estas importantes dimensiones:
-Libérate de tus miedos.
-Disfruta de tu soledad, aprende a leer en tu interior, a empatizar más contigo a la vez que con los demás.
-Cultiva tu crecimiento personal, disfruta de tu presente, de lo que eres y de cómo eres.
-Aprende a ser feliz con humildad, desactivando el ego, madurando emocionalmente.
En cuanto te des a ti mismo todo aquello que mereces, convirtiéndote en la mejor versión de ti, llegará lo que necesitas.
Priorizarse a uno mismo no es ser egoísta
Muchas veces seguimos siendo prisioneros de esos pensamientos limitantes explicados al inicio. Hay quien encuentra su felicidad dándolo todo por los demás: cuidando, atendiendo, renunciando a ciertas cosas por los demás.
Es posible que nos educaran así. Ahora bien, siempre llega un momento en que hacemos balance y algo falla. Aparece el vacío, la frustración, el dolor emocional…
Como todo en esta vida, existe la armonía, la conjunción de tu espacio y mi espacio, de tus necesidades y nuestras necesidades. La vida en familia, en pareja o en cualquier contexto social, debe construirse mediante un adecuado equilibrio donde todos ganen y nadie pierda.
En el momento que hay pérdidas, dejamos de tener el control de nuestra vida, dejamos de ser protagonistas para convertirnos en actores secundarios.
Reflexiona durante un instante en estas breves ideas:
-Merezco un día de descanso, para mi mismo, en soledad. Esto me ofrecerá lo que necesito: pensar, liberarme del estrés y relativizar las cosas.
-Merezco ser feliz, tal vez sea el momento de “dejar ir” determinadas personas, o aspectos de mi vida. Ello me permitirá conseguir lo que necesito: una nueva oportunidad.
Todos merecemos dejar de ser cautivos del sufrimiento, de nuestras propias actitudes limitantes. Abre los ojos a tu interior, descifra tus necesidades, escucha tu voz. En el momento que te permitas lo que mereces, llegará lo que necesitas.
#formarse.com.ar
martes, 17 de abril de 2018
Principio del Vacío
¿Tienes el hábito de guardar cosas inútiles?, creyendo que un día (no sabes cuándo…Vas a necesitarlas?
¿Tiens el habito de juntar dinero solo para no gastarlo pues piensa que en el futuro podrá hacer falta?
¿Tienes el hábito de guardar ropas, zapatos, muebles, utensilios domésticos y cosas que ya no usas desde hace tiempo?
¿Y dentro tuyo?
¿Tienes el hábito de guardar resentimientos, rencores, tristezas y miedos?
¡si tu casa esta desordenada y llena de objetos que no utilizas!
¡esto va contra tu prosperidad!
Es preciso que dejes un espacio, un vacío, para que cosas nuevas lleguen a tu vida.
Es preciso que te deshagas de todo lo inútil que hay en tu casa y en tu vida, para que la prosperidad llegue.
La fuerza de ese vacío es lo que absorberá y atraerá todo lo que deseas.
Mientras estés material, o, emocionalmente cargado de sentimientos y cosas viejas e inútiles, no tendrás espacio para nuevas oportunidades…
Los bienes necesitan circular.
Limpia los cajones, los armarios, el garaje.
La actitud de guardar un montón de cosas que no utilizas, solo encadena tu vida.
No son los objetos los guardados los que estancan tu vida, sino el significado de la actitud de guardar.
Cuando se guarda, se considera la posibilidad de falta, de carencia…
Es creer que mañana podrá faltar y tu no tendrás los medios de proveer tus necesidades
Con esa idea, le estás enviando dos mensajes a tu cerebro y al Universo...
1 Tu no confías en el mañana.
2 Tu piensas que lo nuevo, lo mejor y la abundancia, no son para ti.
Por eso te alegras guardando cosas viejas e inútiles.
Deshazte de lo que perdieron el color y el brillo y deja entrar lo nuevo en tu casa y dentro de si mismo.
Una vez que leas esto no lo guardes envíalo a otros,que fluya la energía, aprendamos de la naturaleza que todo lo circula eso se llama Mentalidad de Abundancia.
Hoy es un buen día para limpiar la mente, la casa, el cuerpo.
Que mala costumbre dejar todo para después….
- Después te llamo
- Después lo hago
- Después lo digo
- Después yo cambio
Como si el “después” fuese mejor que el “ahora”.
Tomemos conciencia que:
- Después, el café estará frió
- Después, la prioridad es otra
- Después, el empuje de la ilusión se diluye
- Después, lo temprano se convierte en tarde
- Después, la añoranza da paso al olvido
- Después, el ahora ha cambiado
- Después, los hijos crecen
- Después, el día se hace noche
- Después, la vida se nos acaba
No dejes nada para después, porque mientras esperamos el después, nos podemos perder los mejores
momentos, las mejores oportunidades, las mejores experiencias, los mejores amigos, los mejores amores y
todo lo que tiene para nosotros el Universo.
Recuerda que el "después" puede ser tarde
El día es hoy, ya no estamos en edad de posponer!!!
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