domingo, 11 de junio de 2017

La decepción no mata, enseña.




Sara Espejo 
Rincón del Tibet
 
Muchas veces apostamos tanto por algo, especialmente por alguien, que ante una decepción podemos sentir que la vida se nos va, pero afortunadamente como la mayoría de las cosas que nos ocurren, resulta en solo una lección  y probablemente el mayor favor que podamos recibir para ayudarnos a abrir los ojos y darnos cuenta de en qué o quién hemos invertido nuestras energías y recursos.

La decepción viene a nuestras vidas cuando sentimos que las cosas no resultan como esperábamos, y quizás es justo allí donde está la clave de todo, en que esperamos mucho y esperamos desde lo que nosotros sentimos, desde lo que nosotros haríamos en el lugar del otro. Pero la realidad es que todos pensamos, sentimos y actuamos diferente, todos tenemos criterios propios, creencias, crianzas, deseos y prioridades que no necesariamente tienen que coincidir con lo que impulse las acciones de otro.
 
Evidentemente hay algo llamado sentido común, que nos habla básicamente que en medio de una colectividad existen parámetros comunes en cuanto a lógica, conveniencia y prudencia. Existen a su vez escalas de valores, donde clasificamos acciones como positivas o negativas. Sin embargo, todo esto puede volverse agua entre las manos cuando no se tiene el debido cuidado o no se otorga la debida importancia en las acciones que pueden afectar a otro.

La decepción que produce un engaño, una mentira, una ausencia, puede inclusive haber sido causada de manera involuntaria, bien sea porque no se dio demasiada importancia al hecho, a la persona o a las consecuencias y sus efectos dependerán de quien haya resultado desilusionado.
  
Por lo general se diferencian con claridad el antes y el después de una decepción. Quien la ha recibido, pierde la confianza, recorta los recursos a invertir, marca distancia, se coloca a la defensiva, pero difícilmente la relación o interacción continua de la misma manera.

Es cierto quecada quien es responsable por lo que espera del otro, pero es lógico (más no necesariamente sano), esperar lo que hemos sembrado o lo que somos capaces de dar. El equilibrio y el cuidado son cosas importantes para mantener una relación. Es por ello que debemos aprender en primera instancia a esperar lo menos posible de los demás y a ver las señales que normalmente se presentan previas a una decepción, sin necesidad de predisponernos.

Cuidar y valorar las relaciones evita que lleguemos a decepcionar a nuestros afectos, la honestidad, el respeto, el no hacer a otros lo que no nos gustaría que nos hicieran, son lineamientos básicos que pueden guiar nuestras acciones, velemos por nuestra felicidad, sin llevarnos por el medio a quienes apuestan por nosotros.

Rescatemos siempre de cualquier situación que nos desencaja el aprendizaje, de manera consciente, de esta forma evitaremos recibir la misma lección en diferentes rostros.


Cada vez que sientas que nada te hace feliz lee estas maravillosas palabras…





Reflexiones 22 Marzo, 2017



En algunas ocasiones, seguro te ha pasado que no logras ser feliz con todo lo que haces, no logras encontrar tu camino y te resulta complicado que algo te haga feliz y cuando quieres cambiar tu forma tu forma de vivir y pensar te sientes bloqueado.Sin que te des cuenta todas tus actividades diarias te distraen de lo que es también importante: tú mismo.


5 consejos para seguir adelante



Es bueno priorizarse de vez en cuando y eso no significa que seamos egoístas. Debemos darnos tiempo para pensar en nosotros mismos, para saber quiénes somos y tener la certeza de que el lugar al que se dirige nuestra vida nos hace felices, y es el lugar que hemos elegido nosotros y no otras personas.

Cuando nada te hace feliz lo fundamental es realizar una reflexión profunda sobre nuestras emociones, sentimientos y deseos.


Piensa en lo que deseas


No te dejes influir por lo que los demás piensan que es lo que deseas, sino en lo que tú deseas y te hace feliz. Todos tenemos sueños y deseos, que nos da miedo hacer realidad, pero la vida no es larga y es hora de caminar hacia lo que realmente anhelamos.

Actúa para ser feliz



No es solo pensar sino de empezar a hacer aquello que te dirija hacia tu sueño. Relaciónate con personas que tengan tú misma inquietud y comenzarás a disfrutar de lo que te hace feliz.


Ralentiza el ritmo de tu vida



No es necesario intentar hacer todo en un segundo, detente un poco y piensa en lo que es urgente y lo que puede esperar. Siempre es posible encontrar ese momento para nosotros.


Valora lo que sientes



Nuestros sentimientos son importantes. Si te sientes triste es hora de comenzar a hacer cambios, empieza por ti mismo, cambia tu forma de vestir, de peinarte, de caminar, cambia tu forma de relacionarte con la gente. Piensa que no vas a perder nada, simplemente habrás experimentado y te divertirás.


Disfruta de las personas



No ganamos nada aislándonos de las personas, somos seres que necesitamos abrazos, besos, caricias, palabras de ánimo y de consuelo. Necesitamos estar con otras personas y disfrutar de su alegría. A lo mejor no te apetece ver a nadie, pero muchas veces cuando nos sentimos así es cuando salimos y disfrutamos, porque no tenemos expectativas.

#La mente es maravillosa

La mejor edad de una mujer


 Karla Galleta 


Irónicamente, la mejor edad de una mujer no tiene nada que ver nada con los años, con un buen físico, con una cabellera larga y abundante, con un cutis sin arrugas y unos dientes perfectos o con el número de relaciones sexuales que tenga. ¡No! Son elementos importantes, pero tiene más que ver con pequeñas actitudes, con el equilibrio emocional y personal que hace que disfruten más su vida.

La mejor edad de una mujer comienza cuando ella se conoce más que a nadie, sabe quién es y no permite que venga alguien a contarle un cuento chino. Cuando no se conforma con lo que es y va siempre más allá. Cuando aprende qué quiere, cómo lo quiere y qué es lo que ama y no tiene miedo de perseguirlo. Cuando deja de perder el tiempo en tonterías porque comprende que la eternidad también es un cuento.

La mejor edad de una mujer comienza cuando deja de importarle lo que piensen de ella porque ya no está dispuesta a aguantar las tonterías de los demás, ni de perder su tiempo con personas que no saben disfrutar de su compañía. Por lo que, con toda amabilidad, abre la puerta y las deja ir.

La mejor edad de una mujer comienza cuando ella se vuelve generosa, generosa en alabanzas. Porque ella sabe lo que significa no ser apreciada lo suficiente.

La mejor edad de una mujer comienza cuando deja de preocuparse por lo que ya pasó y por lo que pasará y comienza a disfrutar la vida a pesar de los problemas, porque la vida es corta y ya bastante tiempo perdió en cosas que no merecían la pena.

La mejor edad de una mujer comienza cuando comprende que en el sexo, la calidad es mejor que la cantidad. Cuando la cama se convierte en el lugar más divertido porque ya no tiene prejuicios y no le avergüenza su cuerpo y eso la ayuda a disfrutar más y mejor.

La mejor edad de una mujer comienza cuando se permite ser menos perfecta y más humana, cuando se permite llorar por lo que le duele, incluso si dicen que es frágil, ya que no tiene intenciones de esconder sus estados de ánimo. Porque si sufre, si se repone, si se ríe, si es feliz, si esta en el suelo, siempre será ella misma. Y saber demostrar quién es, será siempre su mayor acto de fortaleza.

La mejor edad de una mujer comienza cuando descubre que la belleza también son ojeras cuando el amor no la deja dormir, miradas que se dejan entender, arrugas marcadas por el tiempo, cicatrices que la vida deja encima, puños y caricias que el amor cose en la piel.

La mejor edad de una mujer comienza cuando decide ser protagonista de su vida y entiende que cada persona que ha sido parte de su vida tiene también un papel importante en ella. Ya sean bendiciones o lecciones, porque gracias a eso es lo que hoy es.

La mejor edad de una mujer comienza cuando ya no espera nada, porque siempre toma lo que quiere. Cuando no trae maquillaje y se siente bella de todos modos. Cuando no dice lo que es, sino que enseña a otros a ser. Cuando camina con la cabeza en alto a pesar de que el mundo quiere enterrarla. Cuando sabe decir “Te amo” sin esperar respuesta para entender el amor.

La mejor edad de una mujer comienza cuando supera la ansiedad del amor sin límites, porque sabe que así no puede crecer emocionalmente. Cuando aprende a atravesar el dolor de su propia soledad para dejar de seguir buscándose en otras mitades porque sabe que no las necesita, que es una mujer entera.

La mejor edad de una mujer comienza cuando exige el respeto que se merece por el simple hecho de ser mujer. Cuando comprende que vivir con un hombre que golpea física, verbal o psicológicamente es igual que vivir la libertad de una prisión. Cuando ya no permite bofetadas ni puñetazos porque eso nunca será amor.

La mejor edad de una mujer comienza cuando se siente poderosa, independientemente de las situaciones a las que se enfrente, siempre está lista para todo y considera todas las posibilidades. Ya sorprenderla no es fácil.

La mejor edad de una mujer comienza cuando la elegancia ya no es para ella una cualidad exterior, sino una manifestación del alma que se hace visible al mundo.

La mejor edad de una mujer comienza cuando cierra el libro de lo que no funcionó y decide empezar de nuevo porque siempre es tiempo de cambiar y reinventarse a sí misma. Incluso si el aprendizaje duele. La mejor edad de una mujer comienza cuando deja de esperar que la felicidad venga de un hombre o de fuera porque sabe que antes que cualquier cosa, necesita de sí misma para ser feliz. Cuando tiene amor propio, respeto por ella misma y no pierde su dignidad por nada del mundo, aun si esto significa quedarse sola.

Para mi amiga, a la que le rompieron el corazón


Laura He.

Amiga mía, tú, que tienes el don para hacer sonreír, tú que siempre tienen una palabra de aliento, algo bueno que decir, tú, con tu inconfundible y franca sonrisa, no sabes cuánto me duele mirarte así, con lágrimas en tus ojos, con dolor en tu alma, con esa gran desilusión que un tipo sin sentimientos te causó.

Sé lo mucho que lo amas, todos los planes que tenías, sueños que hoy acaban por su falta de valor al amar, por su cobardía, por su desfachatez al actuar.

No llores más, pues un tipo como él no merece una sola de tus lágrimas, te aseguro que tarde o temprano se dará cuenta de lo que perdió, y tarde será, pues sabemos las dos quien te hiere, no tendrá nunca otra oportunidad.

Por favor, no dudes un segundo de tu valor, esto no fue tu culpa, fue solamente su error, no ha actuado con conciencia, es un tonto sin corazón.

Amiga mía, no permitas que un mal amor haga tambalear tu fe, te haga dudar del amor, ten la certeza de que ese hombre fue solo un mal paso, una mala decisión.

Te propongo ayudarte a sanar las heridas, restaurar tu corazón; hagamos juntas planes nuevos, viajar, cantar, bailar, encontrar mil motivos para reír, sabes lo linda que te ves cuando lo haces, lo bonita que te miras cuando eres feliz.

Eres una mujer fuerte, de esas que no se vencen, estoy segura que esta ruptura será la motivación que te impulse para crecer, para soñar con mayor fuerza, para lograr todo lo que quieres hacer

Amiga mía, tu que siempre has estado para mí, tan leal, tan sincera, aliviando mis dolores, acompañándome en mis días de pena; déjame que ahora sea yo la que se queda junto a ti, escuchándote, secándote las lágrimas, hacer lo posible para que olvides las malas experiencias y vuelvas a sonreír.
Solo me resta decirte, lo mucho que te quiero, que nunca estarás sola, pues siempre me tendrás a mí, apoyando tus sueños, tan orgullosa de ti, siempre bella, siempre victoriosa, siempre segura de ti.
En cuanto a él, deseo que el karma no sea severo, le deseo lo mejor, aunque para ser franca, contigo ya lo tuvo y por tonto lo perdió.

Acentos Nocturnos


Malaci 

Elijo quererte. No como te lo mereces, pues no soy quién para asumir responsabilidades ajenas, sino como sé hacerlo; no me cierro a aprender, ni me cierro a enseñar. Estoy y soy para fluir, estoy y soy para volar.
Elijo quererte. Así como expreso. En libertad y sintonía, con responsabilidad y alegría. Como ave en plan de vuelo, surcando las nubes en el cielo y reposando en el pasto pegado al suelo.
Ya pensado el plan de ataque, declaro mi virtud, abrazo mi decisión: Sin promesas, ni juramentos lineales, elijo quererte como quiero querer.
Sin redes ni ataduras que encarcelen tu ser.

Cerrar ciclos

La intuición de las Brujas
Kok - Uhga

Siempre nos dicen que debemos cerrar ciclos.
¿Pero Cómo?
Los ciclos no son puertas a las cuáles les pones una llave y dejas de mirar al otro lado del portal.
Los ciclos son decisiones, las decisiones son acciones y las acciones conllevan a un resultado.
Un ciclo debe cerrarse cuando tu estabilidad emocional se está viendo afectada, cuando el dolor es más grande que la razón, cuando dejas de pensar en ti y te pierdes esa estima porque la entregas sin reservas a la persona que ya no está, al trabajo que ya no tienes, a lo que nunca sucederá. Ese es el momento.
Te darás cuenta que el lamento, la frustración y el porqué, sólo incrementan tu angustia. LIBÉRATE, FLUYE Y ACEPTA. ¿Porqué es importante?
Para muchos parecerá ya una convivencia normal con este tipo de emociones o sentimientos, pero la energía de la cuál estas completamente hecho, está siendo enfocada al desperdicio... No está siendo retroalimentada y se estanca no te permite crecer, no visualizas nuevos horizontes, incluso te ciegas en pensar que el sufrimiento será eterno...
Nada es eterno, ni la felicidad, ni el sufrimiento. Tenemos ambas porque existe un equilibrio y porque la vida sería insípida sin la mezcla de estas dos poderosas energías.
¿Qué aprendiste de está experiencia?
Todo suceso en la vida es una lección que te invita a crecer, sanar y aprender.
Si en su momento viviste cosas buenas, quédate con esos recuerdos, alimenta tu espíritu de aquello positivo y aprenderás a sanar poco a poco tus heridas emocionales, cerrando ciclos y dando paso a nuevas y renovadas oportunidades.

Invierte en aquello que te puedas llevar al morir.

¿Que es lo que mas quieres en la vida?
Un trabajo rentable, ropa de marca, un celular nuevo, el auto del año, 
la casa de tus sueños.

Acumula experiencias, No cosas.
Porque la vida es corta y la felicidad esta en las emociones.

Lanzate en paracaídas, contempla el amanecer, disfruta con las personas que amas, baila, trabaja en lo que mas ames, viaja, vuelvete a enamorar.

Vive lo real, llena tu vida de recuerdos memorables.

#Cultura Colectiva

Los principios de las relaciones interpersonales

1. Principio del Espejo.
    Antes de juzgar a los demás, mirate a ti mismo.

2. Principio del Dolor.
    Una persona ofendida lastima a los demas.

3. Principio de Bumeràn.
    Cuando le ayudemos a alguien también nos ayudamos a nosotros mismos.

4. Principio de Intercambio.
    En lugar de criticar a los demás debemos ponernos en sus zapatos.

5. Principio de Aprendizaje.
    Cada persona que conocemos tiene algo que enseñarnos.

6. Principio de Pared de piedra.
    La confianza es la base de cualquier relación.

7. Principio de Situación.
    Nunca permitas que una situación tenga mas importancia que una relación.

8. Principio de Celebración.
    La verdadera amistad es apoyar a tus amigos cuando tienen problemas, sino también alegrarse 
    cuando tienen éxitos.

9. Principio de Cooperación.
    El trabajo en equipo aumenta la probabilidad del éxito.


viernes, 9 de junio de 2017

Y uno aprende


Veronica A. Shoffstall

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender
que los besos no son contratos y los regalos no son promesas,
y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos,
y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes
 y los frutos tienen una forma de caerse en la mitad.
 
Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma,
en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale, y uno aprende y aprende
y con cada día aprende.
 
Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos, tarde o temprano se verá rodeado sólo por amistades falsas.
 
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.
Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.
 
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicadas al cuadrado.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
 
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprendes que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, ante una tumba, ya no tiene ningún sentido.
 
Pero desafortunadamente, sólo con el tiempo.