viernes, 23 de diciembre de 2016

No eres Tú, soy Yo

#La intuición de las brujas

No eres Tú, soy Yo

Este es un ensayo de Viktor Frankl, neurólogo, psiquiatra, sobreviviente del holocausto y el fundador de la disciplina; que conocemos hoy como Logoterapia.

No eres Tú, soy Yo...
¿Quién te hace sufrir? ¿Quién te rompe el corazón? ¿Quién te lastima? ¿Quién te roba la felicidad o te quita la tranquilidad? ¿Quién controla tu vida?...
¿Tus padres? ¿Tu pareja? ¿Un antiguo amor? ¿Tu suegra? ¿Tu jefe?...

Podrías armar toda una lista de sospechosos o culpables. Probablemente sea lo más fácil. De hecho sólo es cuestión de pensar un poco e ir nombrando a todas aquellas personas que no te han dado lo que te mereces, te han tratado mal o simplemente se han ido de tu vida, dejándote un profundo dolor que hasta el día de hoy no entiendes.

Pero ¿sabes? No necesitas buscar nombres. La respuesta es más sencilla de lo que parece, y es que nadie te hace sufrir, te rompe el corazón, te daña o te quita la paz. Nadie tiene la capacidad al menos que tú le permitas, le abras la puerta y le entregues el control de tu vida.

Llegar a pensar con ese nivel de conciencia puede ser un gran reto, pero no es tan complicado como parece. Se vuelve mucho más sencillo cuando comprendemos que lo que está en juego es nuestra propia felicidad. Y definitivamente el peor lugar para colocarla es en la mente del otro, en sus pensamientos, comentarios o decisiones.

Cada día estoy más convencido de que el hombre sufre no por lo que le pasa, sino por lo que interpreta. Muchas veces sufrimos por tratar de darle respuesta a preguntas que taladran nuestra mente como: ¿Por qué no me llamó? ¿No piensa buscarme? ¿Por qué no me dijo lo que yo quería escuchar? ¿Por qué hizo lo que más me molesta? ¿Por qué se me quedó viendo feo? y muchas otras que por razones de espacio voy a omitir.

No se sufre por la acción de la otra persona, sino por lo que sentimos, pensamos e interpretamos de lo que hizo, por consecuencia directa de haberle dado el control a alguien ajeno a nosotros.

Si lo quisieras ver de forma más gráfica, es como si nos estuviéramos haciendo vudú voluntariamente, clavándonos las agujas cada vez que un tercero hace o deja de hacer algo que nos incomoda. Lo más curioso e injusto del asunto es que la gran mayoría de las personas que nos "lastimaron", siguen sus vidas como si nada hubiera pasado; algunas inclusive ni se llegan a enterar de todo el teatro que estás viviendo en tu mente.

Un claro ejemplo de la enorme dependencia que podemos llegar a tener con otra persona es cuando hace algunos años alguien me dijo:

"Necesito que Enrique me diga que me quiere aunque yo sepa que es mentira. Sólo quiero escucharlo de su boca y que me visite de vez en cuando aunque yo sé que tiene otra familia; te lo prometo que ya con eso puedo ser feliz y me conformo, pero si no lo hace... siento que me muero".

¡Wow! Yo me quedé de a cuatro ¿Realmente ésa será la auténtica felicidad? ¿No será un martirio constante que alguien se la pase decidiendo nuestro estado de ánimo y bienestar? Querer obligar a otra persona a sentir lo que no siente... ¿no será un calvario voluntario para nosotros?

No podemos pasarnos la vida cediendo el poder a alguien más, porque terminamos dependiendo de elecciones de otros, convertidos en marionetas de sus pensamientos y acciones.

Las frases que normalmente se dicen los enamorados como: "Mi amor, me haces tan feliz", "Sin ti me muero", "No puedo pasar la vida sin ti", son completamente irreales y falsas. No porque esté en contra del amor, al contrario, me considero una persona bastante apasionada y romántica, sino porque realmente ninguna otra persona (hasta donde yo tengo entendido) tiene la capacidad de entrar en tu mente, modificar tus procesos bioquímicos y hacerte feliz o hacer que tu corazón deje de latir.

Definitivamente nadie puede decidir por nosotros. Nadie puede obligarnos a sentir o a hacer algo que no queremos, tenemos que vivir en libertad. No podemos estar donde no nos necesiten ni donde no quieran nuestra compañía. No podemos entregar el control de nuestra existencia, para que otros escriban nuestra historia. Tal vez tampoco podamos controlar lo que pasa, pero sí decidir cómo reaccionar e interpretar aquello que nos sucede.

La siguiente vez que pienses que alguien te lastima, te hace sufrir o controla tu vida, recuerda: No es él, no es ella... ERES TÚ quien lo permite y está en tus manos volver a recuperar el control.

"Al hombre se le puede arrebatar todo, salvo una cosa: La última de las libertades humanas-la elección de la actitud personal que debe adoptar frente al destino- para decidir su propio camino".

martes, 20 de diciembre de 2016

Mírate bien mujer

#La intuición de las brujas

Estefanía Mitre

Mírate caminar mujer, estás para que te Amen.
Que se rompan las ventanas cada vez que pasas cerca y se hagan grietas en el piso con los zapatos que tocas, para que piensen en ti cuando se apagan las luces y seas el primer deseo que alguien pida al despertar.
Mírate bien mujer, no estás para que te quieran a medias. No estás para que te quieran cuando te necesiten, cuando seas opción, cuando se acuerden, cuando nostalgien, o para ser la otra, o para ser la perpetua compañera de dudas. Estás para depurar y escoger.
Mírate bien mujer y no dejes que en tu mesa se sirva el agua sucia del conformismo. No reclames a nadie el desescombro.
Mírate bien mujer, no te quedes colgada de un mañana ya veremos. A nadie le hace feliz el escaño de la incertidumbre.
Mírate bien mujer, resérvate.
Mírate bien y repite: no cuentes conmigo cuando se te pase por la cabeza la idea de que Amar a medias y a destiempo es una opción, diluye en tu mente la idea de estar dispuesta, porque no hay tiempo mas perdido que esperar por decisiones ajenas.
Porque tienes que saber bien que al dejar de lamentarte aprendes a mirar de otro modo, aprendes que el portazo en la cara también es una puerta, que una buena caída también ayuda a medir distancias, que uno aprende a leer las cicatrices y los tatuajes.
Que cuando te decides a la fuerza olvidas y vuelves a comenzar.
Que la intensidad por intensidad no asegura nada, que uno no necesita andar queriendo alcanzar lo inaccesible para sentirse colmado, que no hay corazón en el que quepa un veremos, ni espalda que lo pueda soportar.
Mírate bien mujer, tu eres de esas guerreras que ya se ganaron la felicidad. Mírate bien, y sonríe porque te tienes bien, completa, hermosa y cada día mas valiente. Y tienes contigo la inmensa libertad de tener una brújula en tu bolsillo y la enorme seguridad de decidir usarla o no cuando tu quieras.

Cierra la boca

#Red magazine

¿Vas a comprar una casa?, cierra la boca.
¿Vas a comprar un Automóvil?, cierra la boca.
¿Te vas a casar?, cierra la boca. 
¿Vas hacer un curso en la universidad?, cierra la boca.
¿Vas a viajar?, cierra la boca.
¿Fuste aceptado en el trabajo?, cierra la boca. 
El 99% de las veces que nuestros sueños no se realizan es por causa de nuestra lengua...
Nos equivocamos en compartir nuestros proyectos con personas que dicen ser "amigos".
La envidia y el mal ojo son peores que la macumba, entonces...
Cierra la boca y deja que todo suceda en el momento adecuado y el tiempo correcto. 
Y no se te olvide nunca. La mayoría de tus "amigos" quieren verte bien... 
Pero nunca mejor que ellos.

Lárgate

#Codigo Nuevo

A otro lugar, a otro corazón, a otros labios, a otro país, a otro trabajo. Que te largues de lo que te duele y lo hagas lejos. 

Lárgate 


Mi consejo es que te largues, que te largues lejos de lo que te hace sufrir, de lo que huela a viejo, de lo que te sobra, de lo que no brilla. 
Que te alejes de los silencios de los estómagos vacíos, de la opinión de las masas, que no te quedes donde no te quieren por el "tal vez" ó el "ojalá" o el "y si mañana". 
Que nos faltan pelotas y nos sobran motivos para largarnos.
Porque si al final te quedas, si al final decides que no te largas y no saltas y te quedas, entonces te mueres y de ahí no sales.